38 años del Sol de Cantillana

38 años del Sol de Cantillana

El 23 de agosto de 1983, Ocaña se disfrazó de Sol.
«Ocaña, que pasa el verano en Cantillana, su pueblo natal, decide celebrar a la más “vieja de todas las viejas” (¡ah!, la doña, la dama, la santa muerte…) de su pueblo y organiza un pasacalles con toda la chavalería. Se disfraza de gato-sol, una de sus últimas obsesiones figurativas –como en la diosa egipcia Bastet, el gato te protege de los efectos destructivos del sol–, con el rostro pintado con un paisaje de Cantillana y un enorme sol como estandarte. La reluciente comitiva se accidenta y unas béngalas prenden fuego al traje de Ocaña. Convaleciente en su casa, pregunta al fotógrafo: “¿Nene, me habrás hecho buenas fotos cuando estaba ardiendo, no?”. A resultas de estas quemaduras acabará falleciendo el 18 de septiembre de 1983. Verdadero Ano solar, según entendía Georges Bataille, el episodio anecdótico de la muerte de Ocaña, su accidente, toma forma de alegoría: el sol, la muerte, los niños, el carnaval, el fuego. Enfermo de sida y sin saber propiamente de su afección de la misma manera que el fuego no puede hacer otra cosa que arder. No hay eclipse. Los pueblos escandinavos hacían arder a sus muertos para que entraran en el más allá como estrellas. Para Bataille, el hombre, a diferencia de los animales, tiene el ano escondido detrás de la boca, oculto al sol. Los animales mantienen en el mismo nivel el culo y la boca, por eso el mandril, a punto de erguirse como homínido, señala su culo con aureolas solares. Esa tensión entre el culo escondido, eclipsado, que busca ponerse de boca, cara al sol, ese aliento místico que eleva hacia las alturas no ya el espíritu sino el mismo cuerpo, evoca necesariamente la destrucción. Es extraño atender como encaja la noticia al pie de un sucedido, el accidente que provocó la muerte de Ocaña, con la dimensión mitológica exigida por Bataille. El Ocaña procesional encuentra al fin su estandarte».
Texto: Pedro G. Romero
Ilustración basada en una fotografía de @josemagonblan